“España ha tomado todas las medidas que estaban en su mano, para volver al crecimiento y estabilizar la economía española. Ahora necesitamos la cooperación de toda la zona euro y una respuesta conjunta.”
Lo dijo ayer Luis de Guindos en una conferencia del Eurogrupo. Como señalando, “hemos hecho los deberes, ahora teneis que ayudarnos.” Casi una súplica.
En portada del periódico El País de hoy, hay una foto de Guindos y Mario Draghi. Los dos con un semblante, serio, grave. Caras de preocupación. Junto a ellos aparece, anclado en el sillón de minuválido Wolfgang Schäuble. Contrariamente a la seriedad que reflejan los rostros de los dos mandatarios, Schäuble está sonriendo. Sí, con absoluta tranquilidad. Evidentemente el fotógrafo ha aprovechado el instante, para enviar un mensaje, una carga de profundidad, a quienes reparen en el detalle. Las imágenes se dice, valen más que mil palabras. Y éste es un ejemplo elocuente. Al ver la placidez que emana del gesto del ministro alemán, se llega irremediablemente a la conclusión, de que a unos las cosas les van mejor, mucho mejor que a otros. Aunque por supuesto, ello no sea ningún secreto.
Porque ayer fue un lunes negro. A merced de los mercados. Que, -o no se creen lo que España está haciendo,- o lo que les interesa es jugar a la ruleta. A ver si toca. Esto es, apostando a la baja,- con valores y deuda pública-, para sacar una suculenta tajada.
Guindos ha dicho que el gobierno ha realizado todas las actuaciones que eran necesarias par volver a la senda del crecimiento. No, no. Porque con lo que se ha hecho,- bien intencionado-, no vamos a crecer. Y en cuanto a la cooperación de toda la zona euro, desgraciadamente no se va a conseguir.
Los bancos españoles han pedido en abril al banco central europeo, algo así como doscientos setenta mil millones de euros. Solo en un mes. Para seguir funcionando.
No digo más.
15 de mayo de 2012